Cine para leer

Sabemos que a veces es más fácil dedicarle una hora y media a una película que decidir sentarse a disfrutar de un buen libro. Pero no lo aceptamos. El mundo de la literatura está lleno de grandes historias que están esperando a ser consumidas, y en un intento de animaros a empezar a buscarlas, y aprovechando que además de ávidos lectores somos cinéfagos casi profesionales, os traemos una lista de algunas películas que nos dan ganas de leer. Como siempre que hacemos este tipo de posts, los títulos no están en ningún orden, por lo que no forman un ranking.

A fantastic fear of everything (2012)

A fantastic fear of everythingSimon Pegg, bajo las ordenes de Crispian Mills, interpreta aquí a Jack, un escritor de libros infantiles que quiere dar el salto al cine guionizando una historia sobre asesinos en serie. El problema es que ha dedicado tanto tiempo al proyecto, que la paranoia ha empezado a apoderarse de él y empieza a ver cada sombra o sonido extraño como una posible amenaza oculta, y es así, como una noche, un obligado viaje a la lavandería acaba por convertirse en una pesadilla llena de fantasmas. Una historia maravillosa llena de humor con aires de cuento de terror que no os podéis perder.

Ruby Sparks (2012)

Ruby SparksLos directores de Little Miss Sunshine trabajan aquí con una historia escrita por Zoe Kazan para contar cómo un niño prodigio, un escritor que ha sido aclamado por la crítica gracias a su primera y única obra hasta el momento, sufre de bloqueo creativo al principio, y cuando consigue empezar a escribir lo hace sobre una chica con la que sueña, un personaje del que se ha enamorado y que sin explicación alguna, un día toma vida y se materializa en su piso. Una historia que podría parecer clásica, se sale de los estereotipos hablarnos sobre las relaciones y nos deja más de una escena para el recuerdo.

Medianoche en París (2011)

Medianoche en ParísWoody Allen es un director que siempre ha estado más relacionado con Europa que con los Estados Unidos del que proviene, a pesar de sus historias de amor sobre Manhattan. Sus influencias provienen mayoritariamente del viejo continente, y la acogida de su películas ha sido siempre más favorable allí. Aprovechando esta tesitura se encuentra inmerso en medio de un tour cinematográfico con el que ha pasado por Londres, Italia, España o Francia, y aprovechando su paso por esta última, rodó allí esta película en la que cuenta un escritor americano atraído por el modo de vida bohemio de algunos de los grandes artistas de la historia. Viaja a París con su prometida y sus suegros, y mientras recorre las calles de París y sueña con los años veinte, acababa sufriendo alguna clase de encantamiento que hace que, a media noche, pueda viajar a aquella época y conocer a sus grandes ídolos.

Esta película es quizás de los mejores títulos que habitan en la filmografía más reciente de su director, y es sin duda alguna, un precioso canto al arte y al modo de vida del artista, que sin embargo ofrece la cruda realidad y una interesante moraleja al final.

Descubriendo a Forrester (2000)

Descubriendo a ForresterEsta es, quizás, una película que hemos visto reponer en televisión una y otra vez probablemente muy por encima de sus posibilidades, pero no por ello debemos obviar sus virtudes. Bajo el mando de Gus Van Sant, Sean Connery, interpreta a Forrester, un hombre conocido en su barrio por su condición de huraño y que se ha convertido en una figura llena de misterio y excentricidad que rozan el misticismo. Cuando Jamal, un destacado estudiante y baloncestista del barrio pobre en el que se encuentran ambos, logra colarse en su casa y pierde allí una cartera llena de redacciones, de manera inesperada y algo más que insólita se establece entre ellos una bonita relación. Es probablemente una de las mejores historias que podréis encontrar sobre un avatar de J.D. Salinger en el cine, de las que no hay pocas precisamente. De pocas cosas negativas se la puede acusar, y apoyado por el gran trabajo en la actuación de Connery, este es un largometraje que eleva el ánimo de cualquiera, pero muy especialmente el de los escritores y los lectores.

Capote (2005)

CapoteAunque Truman Capote es a veces más recordado por haber escrito Desayuno con diamantes, la novela a la que Audrey Hepburn puso cara en el cine, en noviembre de 1959 tras leer una crónica en el New York Times que relataba el sangriento asesinato de los cuatro miembros de la familia Clutter en Kansas, se inició en una odisea que le llevaría a redactar A sangre fría, un libro con el que inauguró el género del nuevo periodismo y que aún es considerado como una de las grandes obras del siglo pasado. Este es el punto de partida de Capote, en el que un excelente Philp Seymour Hoffman retrata al excéntrico escritor a la perfección en cada detalle y se envuelve en esta historia en la que se busca demostrar que la realidad puede ser tan apasionante como la ficción. Es un relato lleno de momentos turbios y duros, pero que le envuelven a uno en un hechizo por el que no puede dejar de desear qué pasará a continuación, y todo en medio de este proceso de creación por el que pasó el autor californiano para llegar a publicar su libro como el quería.

El resplandor (1980)

El resplandorLos escritores son protagonistas habituales de las historias de terror, así que era difícil hacer esta lista y no incluir dicho género. Stephen King es, probablemente, el autor literario más adaptado al cine de la historia de este, y El resplandor tiene el dudoso honor de ser, para el maestro del terror, un título del que renegar por considerar que no respeta el trabajo original. Dirigida por el excéntrico y poco sociable Stanley Kubrick, que a pesar de su corta filmografía tuvo tiempo de demostrar su genialidad, creó todo un clásico del cine lleno de planos y escenas totalmente inolvidable que gira en torno a Jack Torrance, que se traslada con su mujer y su hijo de siete años al hotel Overlook, para encargarse del mantenimiento de las instalaciones durante el invierno, época en la que permanece cerrado debido a la nieve. Pretende aprovechar ese aislamiento para buscar paz y escribir una novela. Sin embargo, después de su llegada, empieza a padecer cambios de personalidad y extraños sucesos para normales comienzan a suceder. Un largometraje que ha marcado a muchos y que es un clásico del cine que deberíais ver al menos una vez en la vida.

Miedo y asco en las vegas (1998) / Los diarios del ron (2011)

Los diarios del ronAquí tenemos un dos por uno. Dos títulos que, aunque están dirigidos por dos personas diferentes y con trece años de diferencia, están muy conectados. No sólo porque Johnny Depp sea el protagonista de ambas, sino porque en las dos interpreta al mismo personaje, que no es nada más ni nada menos que Hunter S. Thompson, el autor y personaje principal de las dos historias que adaptan sendas películas. En Miedo y asco en las vegas, cuya trama queda bastante bien resumida en el título, el periodista y su “abogado”, alquilan un impresionante descapotable rojo para viajar, a través del desierto hasta Las Vegas y en el maletero llevan un arsenal de drogas que podría tumbar a un ejército entero. Es un film de Terry Gilliam cuyas imágenes forman parte del consciente colectivo y es muy probable que aunque nunca hayas visto esta película ni hayas oído hablar de esta historia o de su autor, si que conozcas, como mínimo, las imágenes que aparecen en el cartel.

Por otro lado, Los diarios del ron, dirigida esta vez por Bruce Robinson, es un film que a pesar de que se vendió al gran público como una segunda parte de la historia de la que estuvo a cargo Gilliam, y aunque en buena parte lo es, no es una continuación ni mucho menos. El estilo es diametralmente opuesto, intencionadamente o no, y esta vez se trata del relato de cómo el protagonista empieza a trabajar de redactor para un periódico caribeño y como su nuevo ambiente, empieza a enrarecerse en seguida. Una buena película, que aunque no pasa de correcta, nos hace desear la lectura de su novela y desear la bohemia vida del escritor.

Barton Fink (1991)

Barton FinkLos hermanos Coen, aunque no siempre tienen la misma acogida entre el público o la crítica, han hecho a lo largo de toda su carrera aquello que les apetecía hacer. Han contado las historias que querían contar y como las querían contar, y a principio de los años noventa, cuando ya llevaban casi una década dirigiendo y escribiendo pero  antes de que llegaran El gran Lebowski o Fargo, sus obras más conocidas, se encargaron de hacer Barton Fink, un largo que nos sitúa en 1941 y nos cuenta la historia de Barton Fink, que ha viajado a Hollywood para escribir un guión sobre el luchador Wallace Berry, pero que una vez instalado en su hotel, sufre un bloqueo creativo. Su vecino de habitación, un vendedor de seguros, trata de ayudarlo, pero cada vez más la situación se complica y se ve más incapacitado para llevar a cabo el proyecto. Una película magnífica con personajes y escenas que se graban en la memoria y una actuación estelar de John Turturro en el papel protagonista.

El almuerzo desnudo (1991)

El almuerzo desnudoEn 1959, William S. Burroughs publicó una novela en la que contaba parte de su mala experiencia con las drogas, y cuarenta y dos años después, en 1991, Cronenberg decidió adaptarla sumándole otras historias del mismo autor, además de declaraciones que Burroughs había hecho sobre cómo había sido su  propia vida, las llevó a su terreno y nos entregó desde la visión tan personal y reconocible que tiene, la historia de cómo William Lee, después de un trágico accidente de tráfico que ha sufrido su mujer, cae drogadicción y empieza a sufrir extrañas y horribles alucinaciones que le llevan a un mundo de pesadilla. El film, aunque probablemente no pertenece a la clase de cine más accesible que existe, tiene una calidad indiscutible, y acercarse a él merece mucho la pena.

Las horas (2002)

Las horas
Las horas cuenta la historia de tres mujeres de épocas diferentes sumergidas en un viaje por encontrarle sentido a la vida. En un primer tramo, situado temporalmente en los años veinte, seguiremos a la escritora británica Virginia Woolf, que mientras lucha con su enfermedad mental, comienza a escribir su primera novela: Mrs. Dalloway. En los años cincuenta, descubriremos a Laura Brown, , una mujer casada y con hijos, cuya lectura de Mrs. Dalloway hace que plantee hacer un cambio radical en su vida. Finalmente, en un New York mucho más actual, podremos seguir a Clarissa, una versión modernizada de las mujeres anteriores que está enamorada de su amigo Richard, un brillante poeta que ha contraído el SIDA. Esta estupenda película, dirigida por Stephen Daldry y escrita por David Hare, no sólo adapta una novela de Michael Cunninhan, sino que rezuma literatura por los cuatro costados, y además cuenta con un reparto de lujo que cumple sobradamente con sus funciones.

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